el último latido de una excusa

de Mujer a fuego lento - Natasha Tiniacos

Desde hace siete días no me encuentro
me quedé pegada a las paredes de tu posibilidad
tatuada al mural de saberte donde siempre
bajo la misma luz entre la misma sombra
sobre la misma cama quebrada de tanta saudade nuestra
me has hecho perder los límites
hasta aprobar la ley del desenfreno
éste es mi reino
la casualidad de entenderme muralla china
fortaleza
y .... al mismo tiempo
sentir como haces fiesta conmigo



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Si tus palabras fueran un cuchillo, mi corazón estaría en filetes.
Si tus palabras fueran un cuchillo y yo tendría que ser un vegetal, me dejarías sólo con el corazón.
Y si nos escaparamos a un lugar seguro sería un precipicio y a la puerta del local un hombre alto y grueso te preguntaría: " Caballero, trae armas? y tú dirías que no y yo caminaría fragmentada por dentro callándome tu respuesta.


A partir de ahora me sacaré las entrañas y las haré de plastilina.
Y seré una propaganda que profese que ser tan mujer no es sexo seguro.


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A Olga Orozco


Tú que sabes distinguir el deseo
y de memoria conoces la patología de la realidad
descifraste la mano de lo impredecible

Hoy quiero inivitarte a bailar esta pieza conmigo
sin canción sonante ni siquiera
el cortocircuito de nuestras neuronas

Ya queda muy poco de vacío en este mundo
y de viento se hacen los corazones solitarios unidos azarosamente
por la fantasía

Este inquieto animal en nuestra pista
sólo nos muerde en un sentido estepario
porque tú odalisca de la palabra
sos puro vórtice e instinto


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