-La memoria y la tergiversación del tiempo me han servido mucho para hacer retroceder la muerte y la aspereza de la realidad. Soy una memoriosa y creo haber olvidado pocas cosas importantes. La memoria corre paralela a todos los hechos de mi vida. Ha crecido apenas retocada, pero ha influido en mi poesía tanto como el tiempo. Cioran dice que una de las principales aventuras del hombre es la de tergiversar el tiempo, violentarlo. Eso lo he conseguido hacer en todas direcciones. Como Eliot, he hecho que el futuro influya en el pasado y que cada tiempo incida en los otros a su manera.
-A veces pienso que si uno abriera las puertas que no abrió, tal vez detrás veríamos todas las que permanecieron cerradas.
-Siempre creí, con Bachelard, que la poesía era vertical y la prosa horizontal. La prosa sirve para lo cotidiano, lo lineal; la poesía sirve para lo extraordinario, va hacia lo alto, hacia la plegaria, pero también intenta trascender el mundo hacia lo bajo, hacia los abismos y las zonas más oscuras tratando de vislumbrar lo invisible en el hombre. Además creo que todos los hombres somos en cierto punto invisibles, somos para los demás una cáscara que no revela todo lo que oculta. En mi primer libro está en germen lo que vino después, quizá con una mayor riqueza idiomática y afinamiento de recursos. En realidad, todo podría ser un larguísimo poema interrumpido por el cansancio, por la pereza o por el obstáculo insalvable.
4 comentarios:
Búsquese la antología de Ayacucho de Olga Orozco pues...
el lunes, pues ...
el lunes juega la roja...lunes por la tarde.
cierto :O.
meno... por la tarde
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