el último latido de una excusa

Después - Martín Desormeaux

Después de haber leído
el libro más hermoso del mundo
en su cuerpo. Después de
mirar toda la noche el neón de los carteles
de Santiago, sentado en mi ventana
entiendo que el tiempo es sólo una medida engañosa.
Que las instrucciones para tratar las carencias
no han sido escritas y adosadas a su cintura,
Abril jamás me dice lo que piensa
y cada vez que tenemos problemas huye
a la casa de su madre.
Pero después de haber memorizado
la carretera perfecta que construyen las curvas
que posee, insisto que los puntos cardinales
son espejismos al final del día.
Que el horizonte del Orinoco cae rendido
ante los espejos retratándola verdad
dentro de la noche.
Yo casi termino siendo nada
después de haber existido
recién
cuando hizo de mi nombre
un gemido que cruzaba
desde mi sistema límbico hasta
las marcas de aguja en el estómago.
Y aunque hablamos idiomas distintos,
después de ella me sané de la taquicardia
decidí cortarme el pelo cada tres meses
y entendí que cortar de raíz el pasado
fabricaba nuevos calendarios en las paredes.

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