
Al hombre que nunca estuvo
PLATAFORMAS
"Amo esa flor sin inocencia"
Blanca Varela
Antimujer
Yo no soy el anticristo
no soy el lameversos humedecidos
ni la magdalena de mamas duras y fuertes
Yo soy la antimujer
antisentido
que se para frente a tus ojos
Soy la muerte del deseo
la antimujer
la anticaricia encerrada
Soy anticuerpo innecesario
en tu pulmón que no me respira
Soy la antimujer
la antigua
la sacra
Soy antimujer sobándote la espalda.
pag. 15
NATURALEZA TUERTA
" La felicidad es lo mismo que decir, un poco muerta
Un poco ausente del lugar donde hablo"
Marguerite Duras
El agua se hizo para dar formas a las cosas
Escupo una mueca sobre el mundo
esta mitad del cuerpo dañada
esta mirada doble que me atraviesa con un tajo en la cara
Sobre mi cama
el cuerpo de un hombre recién nacido
se retuerce
el temblor de su carne inútil
esa máscara
una melodía engañosa
Al otro lado
mi madre repite el rito
entre las piernas de mi madre
saca su lengua y bendice
Yo me caigo
una y otra vez
me caigo
mordiendo la piedra que me clavaron entre los ojos
esa huella impertinente de hembra herida
Los ojos de mi padre me apuntan
rompiéndome los sesos
Mi sexo gotea una lágrima espesa
dejo que llore
El agua se hizo para dar formas a las cosas
como la humanidad de su cuerpo ardiendo
entre roce y roce
Como la humedad de mi cuerpo ardiendo
entre roca y roca
El agua se hizo para dar formas a las cosas
el reflejo de un orgasmo desmenuzado y triste
la erección de un parapléjico ciego y corrupto
la niña que viola a un gato con su dedo
Mi perra lamiéndome la vulva
escarbando con su lengua
ahí mismo.
pag. 29
En la brusca necesidad
No bastaba con cerrar los ojos y nombrarte
no bastaba con levantar el dedo y pedir perdón apuñalando
no bastaba nada morir haciéndome la santa
haciéndome
la vaca hueca e inmaculada.
pag. 32
Nido
Llevo la boca adormecida
he tragado un enjambre de insectos
todos han mordido mis dientes
todos han tejido su noche en mi.
pag. 33
Duele el no dolor
Andar con el oficio de morir acuestas
como atrevesando ciegos con luz
apretar un cuerpo ajeno
creyendo ser una sola cosa
mal hecha
y mal nacida
una piedra
una herida
un ojo cerrado
una mano
pero
una
sola
cosa
pag. 36
La inevitable secuencia de acciones
Trozos de historia
pegados con sangre
la inevitable formación de siempre y nunca
esa manía de poner todas las cartas sobre la mesa
sin nada más que decir
coger tu pierna
esconder mi lengua en tu oreja
besar a destajo cada pedazo tuyo
tratar de contenerlo todo
sabiendo que no hay fondo
que la última palabra ya fue dicha.
pag. 37
Harina de otro costado
Tantas cosas perdí
y ahora he vuelto con los ojos preñados
colgando
siendo bestia en corral ajeno
con el hocico sangrando
perfumado de gritos
con los brazos cansados
de tanta piel muerta entre las uñas
de tanto dolor
de tanta mugre enrojecida.
pag. 38
La facilidad del gesto
No es difícil amar
y armar sobre lo mismo
una
y
otra vez
con la espalda abierta
sobre una cama
y la sombra de un cuerpo
entre los
dientes
pag. 39
Ósculo
El silencio me rompe la boca
provocando el gesto mudo
los labios partidos
se hunde
uno en otro
pag. 40
Respiración artificial
Pongo mi lengua dentro de ti
escarbo
hasta encontar el aire
Abro y cierro mastico esta noche
roja más roja
que me cierra los ojos
pag. 41
Las Fósiles
" A nosotras, las reinas
tanto amor peregrino nos comió las puertas
de la maternidad, pero más que eso,
y que los abortos baratos
fue tanto maldito abandono
lo que terminó por ahuecar nuestros cuerpos y
nuestros corazones"
Elizabeth Neira
Eva
Recojo
todos los nombres
que me han colgado
todas las sombras
que se han pegado a mi espalda
Puedo oler el miedo
puedo oler el frío
lamer la oscuridad
de este silencio
sentir estos ojos hambrientos
Macho sacro y terrible
Soy
la hembra desvestida
la carne
que gime
Útero vacío
Soy
el vértice
enclavado sobre tus muslos
la secreta
confusión de tu sangre
el alimento de tu boca
la mitad de tu costilla
Macho amable
macho dulce
Adán de este dolor antiguo
Aquí me tienes masticando frío
esperando el aullido de tu sexo
conmovedora mueca de principios
anudada sed de necuentros
mujer en deformación continua
aquí me tienes de rodillas
mugiendo el viento
modiendo el fruto gris
de un paraíso
demasaido añejo
Aquí estoy resucitando
desde mi pelvis
mascando la respiración
labio
a
labio.
pag. 51
En Ti
Me hice
ojo
por
ojo
boca
por boca
carne
más
carne
y diente
por
diente
mordí
y
caí
haciéndome tiras
vi
nacerme
como pez
desnudo
desde
el
comienzo.
pag. 54
Eva II
Tu voz atraviesa el bosque
dejándome desnuda
Te espero al otro lado del jardín
hoy no quiero ver la cara de dios
espiando nuestra cama
No me dejes
ven
Pégate a mi cuerpo déjame sentir tus costillas mugiendo
déjame ver el mal en tus dedos
ven
pag. 58
Pasado las ocho
La noche llega abriendo puertas en mi cabeza
desde mi vientre puedo sentir
la miseria del recuerdo
y el tropiezo viejo
con tu rostro
Tengo que salir corriendo
buscar esta noche que me quitaron
tengo que alcanzar el tono azul de la mentira
sonreír como si hubiera muerto
Tocar el fondo más fondo
y abandonar esta memoria redonda en ti
Después
lo sé
no hay nada.
pag. 64
Ahora
Estoy varada en tu lengua
como un pez sin ojos
ciega de ti
Soy despojada de mi nombre
devuelta al limbo
al útero más negro
saqueada hasta los huesos
desprovista de mí
ausente de ti
lanzada contala muralla
contra la muralla
devuelta al principio
descarnada
desarmada
desaparecida
pag.73
Piel seca
Desde mi boca un cordón amargo
surge hacia ti
como reptil ciego
Duele
como la humedad huérfana
que se acomoda en mi cama.
pag. 74
Magdalena II
Llevo tu nombre pintado en la frente
soy el grito agudo de la sangre
la sombra de tus jos llanos
la carne roja y golpeada
La primera piedra.
pag. 75
Cuando te vea
Voy a lanzarme
como piedra desnuda
me hundiré en tu espalda
hasta ser carne de tu carne
hasta nacer de nuevo
en ti
pag. 76
En mi cama
Todo está así
apenas respirando
mi boca no habla más que desiertos
y la luz
más apagada que nunca
me acusa
frente al mundo.
pag. 77
En la esquina
Caigo
con los brazos abiertos
buscando un abrazo en el vacío
una respiración
que remueva las viejas calles
que aún me habitan
pag. 79
Carolina Sepúlveda Pérez nació en Santiago en 1978, es Licenciada en Literartura y Linguística de la Universidad de Chile. Becaria de la Fundación Neruda durante el 2003, ese mismo año obtiene mención honrosa en los Juegos Literarios Gabriela Mistral, categoría juvenil. Ha sido publicada en los Cuadernos de la Fundación Neruda, en el disco de Poetas del Siglo XXI de la Revista Rayentrú y en la Antología de los Poetas Jóvenes de la Universidad de Playa Ancha.
Su pelo crece buscando el camino rojo de la tierra...
4 comentarios:
No la conocía. Gracias por traerla, me encantó.
Y a mí.
Es genial.
Buen libro, llegó después de 59596 días :S
muy buen libro, sí.
llegó después de todo
Bonito regalo, quiero los otros ;)
gracias, un besito
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