el último latido de una excusa

ANTIMUJER (libro de poemas) Carolina Sepúlveda






Al hombre que nunca estuvo




PLATAFORMAS


"Amo esa flor sin inocencia"
Blanca Varela




Antimujer

Yo no soy el anticristo
no soy el lameversos humedecidos
ni la magdalena de mamas duras y fuertes

Yo soy la antimujer
antisentido
que se para frente a tus ojos

Soy la muerte del deseo
la antimujer
la anticaricia encerrada

Soy anticuerpo innecesario
en tu pulmón que no me respira

Soy la antimujer
la antigua
la sacra

Soy antimujer sobándote la espalda.



pag. 15




NATURALEZA TUERTA


" La felicidad es lo mismo que decir, un poco muerta
Un poco ausente del lugar donde hablo"
Marguerite Duras




El agua se hizo para dar formas a las cosas


Escupo una mueca sobre el mundo
esta mitad del cuerpo dañada
esta mirada doble que me atraviesa con un tajo en la cara

Sobre mi cama
el cuerpo de un hombre recién nacido
se retuerce
el temblor de su carne inútil
esa máscara
una melodía engañosa

Al otro lado
mi madre repite el rito
entre las piernas de mi madre
saca su lengua y bendice

Yo me caigo
una y otra vez
me caigo
mordiendo la piedra que me clavaron entre los ojos
esa huella impertinente de hembra herida

Los ojos de mi padre me apuntan
rompiéndome los sesos

Mi sexo gotea una lágrima espesa
dejo que llore

El agua se hizo para dar formas a las cosas
como la humanidad de su cuerpo ardiendo
entre roce y roce

Como la humedad de mi cuerpo ardiendo
entre roca y roca

El agua se hizo para dar formas a las cosas
el reflejo de un orgasmo desmenuzado y triste
la erección de un parapléjico ciego y corrupto
la niña que viola a un gato con su dedo

Mi perra lamiéndome la vulva
escarbando con su lengua
ahí mismo.



pag. 29




En la brusca necesidad


No bastaba con cerrar los ojos y nombrarte
no bastaba con levantar el dedo y pedir perdón apuñalando
no bastaba nada morir haciéndome la santa
haciéndome
la vaca hueca e inmaculada.



pag. 32




Nido


Llevo la boca adormecida
he tragado un enjambre de insectos
todos han mordido mis dientes
todos han tejido su noche en mi.


pag. 33




Duele el no dolor


Andar con el oficio de morir acuestas
como atrevesando ciegos con luz
apretar un cuerpo ajeno
creyendo ser una sola cosa
mal hecha
y mal nacida
una piedra
una herida
un ojo cerrado
una mano
pero
una
sola
cosa


pag. 36




La inevitable secuencia de acciones


Trozos de historia
pegados con sangre
la inevitable formación de siempre y nunca
esa manía de poner todas las cartas sobre la mesa
sin nada más que decir
coger tu pierna
esconder mi lengua en tu oreja
besar a destajo cada pedazo tuyo
tratar de contenerlo todo
sabiendo que no hay fondo
que la última palabra ya fue dicha.



pag. 37




Harina de otro costado


Tantas cosas perdí
y ahora he vuelto con los ojos preñados
colgando
siendo bestia en corral ajeno
con el hocico sangrando
perfumado de gritos
con los brazos cansados
de tanta piel muerta entre las uñas
de tanto dolor
de tanta mugre enrojecida.



pag. 38



La facilidad del gesto


No es difícil amar
y armar sobre lo mismo
una
y
otra vez
con la espalda abierta
sobre una cama
y la sombra de un cuerpo
entre los
dientes



pag. 39




Ósculo


El silencio me rompe la boca
provocando el gesto mudo
los labios partidos
se hunde
uno en otro



pag. 40





Respiración artificial


Pongo mi lengua dentro de ti
escarbo
hasta encontar el aire

Abro y cierro mastico esta noche
roja más roja

que me cierra los ojos



pag. 41




Las Fósiles


" A nosotras, las reinas
tanto amor peregrino nos comió las puertas
de la maternidad, pero más que eso,
y que los abortos baratos
fue tanto maldito abandono
lo que terminó por ahuecar nuestros cuerpos y
nuestros corazones"
Elizabeth Neira




Eva


Recojo
todos los nombres
que me han colgado
todas las sombras
que se han pegado a mi espalda

Puedo oler el miedo
puedo oler el frío
lamer la oscuridad
de este silencio
sentir estos ojos hambrientos
Macho sacro y terrible

Soy
la hembra desvestida
la carne
que gime
Útero vacío

Soy
el vértice
enclavado sobre tus muslos
la secreta
confusión de tu sangre
el alimento de tu boca
la mitad de tu costilla

Macho amable
macho dulce
Adán de este dolor antiguo

Aquí me tienes masticando frío
esperando el aullido de tu sexo
conmovedora mueca de principios
anudada sed de necuentros

mujer en deformación continua
aquí me tienes de rodillas
mugiendo el viento
modiendo el fruto gris
de un paraíso
demasaido añejo

Aquí estoy resucitando
desde mi pelvis
mascando la respiración
labio
a
labio.



pag. 51




En Ti


Me hice
ojo
por
ojo
boca
por boca
carne
más
carne
y diente
por
diente

mordí
y
caí

haciéndome tiras
vi
nacerme
como pez
desnudo
desde
el
comienzo.



pag. 54




Eva II


Tu voz atraviesa el bosque
dejándome desnuda

Te espero al otro lado del jardín
hoy no quiero ver la cara de dios
espiando nuestra cama

No me dejes

ven

Pégate a mi cuerpo déjame sentir tus costillas mugiendo
déjame ver el mal en tus dedos

ven



pag. 58




Pasado las ocho


La noche llega abriendo puertas en mi cabeza
desde mi vientre puedo sentir
la miseria del recuerdo
y el tropiezo viejo
con tu rostro

Tengo que salir corriendo
buscar esta noche que me quitaron
tengo que alcanzar el tono azul de la mentira
sonreír como si hubiera muerto

Tocar el fondo más fondo
y abandonar esta memoria redonda en ti

Después
lo sé
no hay nada.


pag. 64




Ahora


Estoy varada en tu lengua
como un pez sin ojos
ciega de ti

Soy despojada de mi nombre
devuelta al limbo
al útero más negro
saqueada hasta los huesos
desprovista de mí
ausente de ti
lanzada contala muralla
contra la muralla
devuelta al principio
descarnada
desarmada
desaparecida



pag.73




Piel seca


Desde mi boca un cordón amargo
surge hacia ti
como reptil ciego

Duele
como la humedad huérfana
que se acomoda en mi cama.



pag. 74




Magdalena II


Llevo tu nombre pintado en la frente
soy el grito agudo de la sangre
la sombra de tus jos llanos
la carne roja y golpeada

La primera piedra.



pag. 75




Cuando te vea


Voy a lanzarme
como piedra desnuda
me hundiré en tu espalda
hasta ser carne de tu carne
hasta nacer de nuevo
en ti



pag. 76




En mi cama


Todo está así
apenas respirando
mi boca no habla más que desiertos
y la luz
más apagada que nunca
me acusa
frente al mundo.

pag. 77



En la esquina


Caigo
con los brazos abiertos
buscando un abrazo en el vacío
una respiración
que remueva las viejas calles
que aún me habitan


pag. 79






Carolina Sepúlveda Pérez nació en Santiago en 1978, es Licenciada en Literartura y Linguística de la Universidad de Chile. Becaria de la Fundación Neruda durante el 2003, ese mismo año obtiene mención honrosa en los Juegos Literarios Gabriela Mistral, categoría juvenil. Ha sido publicada en los Cuadernos de la Fundación Neruda, en el disco de Poetas del Siglo XXI de la Revista Rayentrú y en la Antología de los Poetas Jóvenes de la Universidad de Playa Ancha.

Su pelo crece buscando el camino rojo de la tierra...


4 comentarios:

Anónimo dijo...

No la conocía. Gracias por traerla, me encantó.

Abril dijo...

Y a mí.

Es genial.

Lobo dijo...

Buen libro, llegó después de 59596 días :S

Abril dijo...

muy buen libro, sí.




llegó después de todo

Bonito regalo, quiero los otros ;)



gracias, un besito