el último latido de una excusa

Parir la selva, Alicia Perrig

Donde la tierra cae en un frenesí de venas



la oí cantar esta mañana




él había llegado en las ancas mulatas de la noche



con el puñal de la risa escarbando en los fracasos



con una luz de selva arañándole los hombros

las mentiras



ella no supo



cómo cayó en la trampa de sus muslos



cuándo sus raíces la perforaron



para degollarla de piel



y surcarla como un arado de sol



que abre su huella donde el alba se piensa ceniza



ella no supo



cómo cayó en la trampa de su voz



que la nubló de brisas



y le soltó el pelo en ponientes y colinas



no supo



cuándo sus manos se volaron plumas



y retornaron



cada tarde



al nido de sus piernas



pero sabe que un día



le apretó el hijo en las caderas



y ahora lleva la selva



pujando luz en el hueco de su arcilla




por eso la oí cantar esta mañana



donde la tierra cae



en un frenesí de venas.

2 comentarios:

Lobo dijo...

Está bueno, me gusta

Abril dijo...

y a mi